Conductas ciudadanas

En el transcurso de salir, ir al fnac y regresar me entretengo en observar cómo la inmensa mayoría de gente se pasa cualquier indicación o norma por el forro de los cojones.

Paso de peatones y yo ahí plantada esperando a que alguien se digne a dejarme pasar (…ilusa). Es una callecita secundaria con poco tráfico. Siete coches y una moto alegremente pasando de mi jeta. Pasé no porque alguien me dejara pasar, si no porque ya no venía nadie más.

En el metro … lo de “dejen salir antes de entrar” (en dos idiomas) deben de pensar que es algún tipo de publicidad sobre las puertas porque ni dios (bueno, creo que dios no coge el metro) deja salir a los que bajan. Por un lado están los cafres que empujan hacia adentro a lo que quieren salir con esa cara de “no estorben, por favor”; por otro están los que se esperan sólo que lo hacen apelotonados justo en el medio de la puerta. Ala, ahí plantaos y no hay quien los mueva, y la gente haciendo contorsionismos para esquivarlos y poder salir del vagón.

También están los que, cuando al fin es el momento de poder subir al vagón se plantifican en medio de la puerta como pasmarotes sin dejar subir a nadie más y se toman su tiempo en mirar a derecha e izquierda buscando el que les parezca el mejor asiento mientras suena el pitidillo ese de que te van a cerrar las puertas en las narices y te entran ganas de estampanar al tipo/a contra los asientos frontales de un patadón en el dorsal bajo (léase culo).

Siempre que tomo los ferrocarriles catalanes para ir a la Plaza Cataluña veo cómo la gente que acaba de pasar por taquilla accede a los andenes por la escalera de salida. Mientras subo por la escalera mecánica ellos bajan por la estrecha escalera de al lado que es también de salida. La escalera de acceso al andén queda justo delante de las taquillas automáticas y las de salida quedan apartadas más a la derecha con un indicador que dice “prohibido el paso”. Pues ala, la mitad de la gente baja por ahí. Lo más gracioso es que cuando no funcionan las escaleras mecánicas de subida y la gente sube por la escalera normal los que bajan ponen cara de agobio si no se les deja el hueco para pasar como si fuera obligación del que sale el ponerle el camino fácil para que no se le escape el metro. Qué más da si se pasan por donde no corre el viento lo de “prohibido el paso”. Soy más chulo que un ocho y poseo todos los derechos de hacer lo que se me cante.

En la estación de Avenida Tibidabo más de lo mismo. Es fin de trayecto y es una sola vía y un andén a cada lado. Uno es para los que salen y el otro, pues pa los que entran. El andén de salida siempre tiene gente esperando a subir “así me adelanto y subo antes que los taraos que están del otro lado y me pillo el mejor asiento”. Cuando bajas hay una línea blanca en el suelo que lleva hasta los ascensores. Obviamente los que acaban de salir del convoy también son igual de listos y en vez de ir por donde dice “salida” se van por donde dice “prohibido el paso”. Supongo que creerán que llegan antes a los ascensores o tal vez sea simplemente por llevar la contraria (síndrome del “todo me chupa un guevo”). En su carrera de salida por el pasillo de entrada estorban a los que están entrando. Pero también están – cómo no – los que están entrando por el pasillo de salida.

Ya no apelo al sentido común, que es lo que debería de ser, si no a comprender y atender a los indicativos que para algo están.

2 pensamientos en “Conductas ciudadanas

  1. Helena Autor

    Cierto. Y con la campaña que hay con esto del tabaco en lugares públicos quienes no lo respetan es directamente porque no les sale del esternóides.

    Si hasta yo puedo joderme sin fumar también pueden hacerlo los demás. amos, digo yo.

Deja un comentario